|
Una vez que el proceso de selección de personal ha concluido y se ha elegido a un candidato como el más idóneo, esa persona atraviesa las fases finales antes de integrarse completamente a la organización.
1. Oferta y Contratación
Esta es la etapa crucial donde la empresa y la persona seleccionada formalizan su relación laboral.
-
Notificación y Oferta Formal: El departamento de RR.HH. comunica al candidato la decisión final. Se presenta una oferta de empleo formal (job offer) detallando el título del puesto, las responsabilidades, la fecha de inicio, la estructura salarial, los beneficios y las condiciones laborales.
-
Negociación: Se pueden negociar elementos clave (principalmente salario, fecha de inicio y algunos beneficios).
-
Documentación y Contrato: Una vez aceptada la oferta, se procede a la firma del contrato de trabajo y a la recolección de toda la documentación legal y administrativa necesaria para su alta en nómina y sistemas.
2. Incorporación (Onboarding)
El proceso de contratación no termina con la firma; la fase de incorporación o onboarding es vital para garantizar una adaptación exitosa.
-
Preparación: El área de RR.HH. y el jefe directo preparan el puesto de trabajo (equipo, software, accesos, credenciales, espacio físico).
-
Inducción General: El nuevo empleado recibe una introducción a la cultura organizacional, la historia de la empresa, los valores, las políticas internas, las normas de seguridad y la información básica de RR.HH.
-
Presentación e Integración: Se presenta al nuevo colaborador a su equipo de trabajo y a otros departamentos clave. Se le asigna un tutor o mentor que lo guiará durante sus primeras semanas.
-
Formación Inicial: Se proporciona la capacitación específica necesaria para desempeñar sus funciones de manera efectiva.
3. Seguimiento y Evaluación
Finalmente, el proceso se enfoca en validar la efectividad de la contratación.
-
Período de Prueba: El empleado comienza a desempeñar sus funciones bajo un período de prueba estipulado en el contrato.
-
Evaluación de Desempeño: Tanto el empleado como su supervisor realizan evaluaciones de desempeño y adaptación para asegurar que el perfil seleccionado cumple con las expectativas del puesto. Se detectan y abordan posibles necesidades de formación o ajustes.
La persona seleccionada pasa de ser un candidato a un colaborador activo, cuyo éxito continuo se asegura mediante el acompañamiento y la evaluación constante de su desempeño.
El video "Claves para afrontar con éxito un proceso de selección de personal" explica cómo las personas gestionan las fases finales del proceso de selección y el feedback asociado.
De Candidato a Colaborador Activo: El Proceso Final
El momento en que la persona seleccionada transita de ser un candidato a convertirse en un colaborador activo de la empresa marca el cierre del proceso de selección y el inicio de la relación laboral. Esta transición se concreta a través de dos fases esenciales: la Contratación y la Incorporación (Onboarding).
1. De la Decisión a la Contratación
El candidato seleccionado deja de ser solo un participante en un proceso de evaluación y se convierte en el foco de la formalización legal.
|
|